…que diminuta puerta, protegiendo lo que de verdad llevamos dentro... lo que crece en nuestro ser, lo que portamos, lo que sentimos... lo que creemos y seguimos... lo que se mueve en nuestro interior y nos hace ser nosotros mismos... los ojos, que tanto pueden decir en un segundo, pero tanto pueden callar durante años... durante siglos... que tanto nos pueden ayudar a caminar hacia adelante, pero que tan fáciles son de engañar, con un poco de color... de brillo... y con ello confundirnos y hacernos andar por caminos que nos alejan de lo que buscamos... que curiosa capacidad la suya, de hacernos ver mismas cosas de tan diferente manera, con tan diferentes matices y tan diferentes colores... que capacidad de llenarnos el alma con tantas emociones, y dejarnos envolver en auras de colores que nos impregnan la piel de sentimientos, y con estos, abrirnos mas y mas a la vida, a dejar que esta entre a través de ellos para seguir llenándonos, y con ello aprender a beber de ella, para saciar la sed que deja en nosotros el desgaste del día a día... Que importante acto... mantenerlos abiertos y dejar que sean nuestros guías por momentos, dejar paso libre a todo a todo lo positivo que nos tengan que aportar… que no lo solamente agradable de ver... para así, dejarnos aprender de cada sensación transmitida, y con ellos, dejar abrir los demás sentidos para seguir alimentando la vida en nuestro interior, hasta que nos haga necesitar expulsarla por que ya no cabe mas, por que reventamos de ella, por que explotamos de deseo... y necesitamos chillar... saltar, dejándonos libres a ella... ...dejar que nos inunde todo lo que nos rodea, por que todo es parte nuestra, y todo hace de cada momento, el momento que vivimos, el momento que compartimos y creamos con todo y todos a nuestro alrededor, el momento que necesitamos vivir, por que es el único momento que tenemos delante nuestro... el que hay... el que sentimos... el que nos viene... el que la vida nos regala... el único que tenemos para coger, por que los demás, ya pasaron... y los otros... aun están por llegar... el que hace de nosotros parte del presente y nosotros, hacemos el presente con el, para todo y todos cuanto nos rodean... esos ojos con los que tanto decimos a nuestro cómplice, esos ojos que tanto mimo damos, dejándolos deleitarse en cada centímetro de piel de nuestro amante, en el abismo que transmite un precipicio, en el vaivén del agua del mar... esos ojos... esos ojos que tanto esconden a nuestro enemigo y tanto encuentran en nuestros mas afines... que tanto lloran, con nuestro dolor como con nuestras alegrías... que tanto lloran, que tanto brillan... que tanto cuidan... que nada olvidan... a esos ojos... larga vida.
Feliz Fin de Semana.





